XV AÑOS DE MACABRO Y CONTANDO.

Han pasado ya muchos años desde la inolvidable primera función con la película JESUCRISTO CAZADOR DE VAMPIROS, hasta llegar al 2016 en el que el festival ofrecerá una abundante oferta de actividades que acompaña a las exhibiciones cinematográficas: la presencia de invitados como las leyendas detrás de RE ANIMATOR: Stuart Gordon, Jeffrey Combs y Dennis Paoli, masters y conversatorios entre Rosalie Chilleli (co productora de The Witch) y Mauricio Chernovetzky (director mexicano, Styria), retrospectivas (Stuart Gordon y Pablo Parés), música (Los Frankys vistos por Laurette Flores) , talleres (Como adaptar el horror por Dennis Paoli), funciones al aire libre y festivales invitados (Fantaspoa, Zinema Zombie y Caostica), en lo que será una celebración digna del cumpleaños del ente que abrió en definitiva las puertas a los festivales de cine de horror en nuestro país.

En el México Macabro destacan La mujer murciélago una psicotrónica película mexicana de los años sesenta, realizada por René Cardona y protagonizada por la actriz italiana Maura Monti en la que combina la lucha libre súper héroes presentada por el archivo fílmico Permanencia Voluntaria dirigido por Viviana García Besné quien nos acompañará a presentarla en 35 mm. El estreno en la ciudad de Histeria un thriller psicológico de Carlos Meléndez, cuya fuerza radica evolución del personaje protagónico, que se deteriora conforme avanza la trama llena de obstáculos y terrores que provienen de situaciones y vivencias cotidianas.

La selección oficial se caracteriza por presentar producciones independientes encabezadas por películas como Last Word, Follow, Godess of Love, Antibirth, que se han exhibido en los más renombrados festivales de cine de género (Sitges, South by Southwest, FrighFest, BIFF, Fantasporto y Fantaspoa) y en festivales como Sundance y Toronto.

En las funciones especiales, podremos ver películas como la argentina Kryptonita, el drama de ciencia ficción The Open, el hit turco del horror extremo, Baskin y My Father, Die dirigida por Sean Brosnan, hijo del célebre Pierce Brosnan.

La celebración del Macabro está en la mesa. Bienvenidos a la fiesta del horror que este 2016, festeja sus primeros XV años.

Edna Campos Tenorio.
Directora y Fundadora MACABRO FICH

Macabro XV años.

Hace una década, cuando el Macabro alcanzó su primer lustro de vida, escribí un texto donde afirmaba –palabras más, palabras menos– que este festival se había convertido en la última línea de resistencia para quienes amaban el cine de terror. Hoy, cuando el Macabro. Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México cumple su décimo quinto aniversario y su fundadora y directora Edna Campos se prepara para bailar algún tenebroso vals, puedo afirmar sin temor a equivocarme, que hoy por hoy es mucho más que un parapeto donde un puñado de fanáticos del terror se agazapan durante una semana al año, sino que se ha convertido en absoluta referencia no sólo dentro de la variopinta oferta de festivales fílmicos en nuestro país, sino del espectro cultural de nuestro país en general.

Con orgullo puedo decir que somos muchos los fanáticos que desde la primera edición del Macabro –en el 2001– esperamos ansiosamente año con año con las fechas marchadas para la celebración del terror en la Ciudad de México. El camino no ha sido fácil, pero este puñado de cófrades hemos podido atestiguar el crecimiento de una idea que surgió de la mente de Edna, cuya tenacidad ha hecho del Macabro no sólo “una idea brillante más”, sino un realidad palpable, un organismo viviente, aterrador y purulento. Un ser que sangra las pantallas y que en reciprocidad recibe del público su miedo, pero también la adrenalina y no pocas carcajadas provocadas por algún retorcido divertimentos secreto que en la oscuridad de la sala resurge atronadora, pero inocentemente.

Porque eso sí, quienes asisten al Macabro logran dar rienda suelta a sus pulsiones, instintos y deseos ocultos puestos en escena por gente que antes que ser cineastas son, tal y como nosotros, fanáticos. Luego, será la gracia del proyector la que a través de un haz de luz místico desate alquimia, proyectando las pesadillas que dejarán al público lleno de satisfacciones macabras.

Antes que nadie, Macabro se impuso la tarea de descubrir para el público de la Ciudad de México películas que hoy son consideradas de culto y que hace tres lustros, sin torrents de por medio, era casi imposible poder acceder a ellos, como no fuera en las copias de segunda mano en el Chopo y Tepito, eso sí, totalmente desfasadas en el tiempo. Así, desde la obra de culto Jesucristo cazador de vampiros, carta de presentación en sociedad del Macabro, han desfilado por su programación estrenos muy esperados, como en su momento lo fueron Theatre Bizarre o hace tres años The Battery, por mencionar sólo dos ejemplos. Pero, más impensable aún, ver las obras influyentes y determinantes para el género de maestros como Ze do Caixao o Shin’ya Tsukamoto en excelentes condiciones, e incluso con videos de presentación exclusivos para el festival, como fue el caso del japonés, y de mayor placer todavía, tener en la sala platicando con el público a los maestros italianos Luigi Cozzi y Lamberto Bava o al enfant terrible del punk neoyorquino y creador del cine de la transgresión, Nick Zedd.

Sin embargo, debemos de alegrarnos de que este evento sea mucho más que una semana de exhibiciones de películas de miedo. Macabro ha crecido hasta convertirse en un concepto integral que se preocupa por hacer difusión de la cultura del terror desde diversas vertientes donde, por supuesto, la punta del iceberg es la programación en pantallas, pero con el paso de los años y la experiencia acumulada, se ha profesionalizado hasta el punto de brindar también encuentros con especialistas, conferencias magistrales, talleres, meetings y hasta proyectos de creación abiertos al público en general y a estudiantes que han derivado en la creación de Macabro Lab, donde se busca también descubrir, incentivar y guiar a los nuevos creadores del terror en México.

El Macabro. Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México fue el primero de su tipo en México, y si bien ya no es el único, siempre será recordado que fue Edna Campos quien sembró la semilla del Diablo en el mercado del cine alternativo y festivalero nacional. Después llegaron otros, y sin duda todavía faltan más esfuerzos por arribar, pero sin duda, son estos quince años de dedicación y esmero los que han hecho posible que las instancias culturales oficiales, empresas, medios de comunicación y el público en general más allá de aquella banda que hace quince años se reunió en un viejo cine de Polanco, hoy desaparecido, volteen a ver con el respeto que siempre se ha merecido, un movimiento que va más allá de la simple pose: El terror te gusta o no te gusta. No se puede fingir aprecio por algo que no surge de la entraña, porque el gozo del miedo se convierte, con los años, en un estilo de vida.

¡Larga vida al Macabro!

José Luis Ortega Torres.
Subdirector de publicaciones y medios de Cineteca Nacional,
editor y fundador de Revista Cinefagia
y curador de la muestra Masacre en Xoco.