Presentación Edna Campos

En los últimos meses me han preguntado frecuentemente qué es el Macabro para mí y qué significa llegar a 20 años. Me preguntan si me siento emocionada o contenta, cuánto tiempo creo que durará y hacia donde va. Siempre me ha sido difícil describir estas cosas y contestar esas preguntas. Pocas veces he podido lograr el distanciamiento necesario para ver de lejos los logros y méritos sin ser presa de mi personalidad obsesiva que está siempre pendiente d los detalles.

Aun así, cada año hago una reflexión de lo que significa el Macabro, independientemente de que se trate de una efeméride importante o no, porque siempre es una experiencia diferente, un paso adelante en el crecimiento y en la evolución del proyecto. Cada año plantea nuevos retos y una constante reinvención ante los cambios que se presentan sin perder la identidad o la idea que dio origen a su existencia.

Macabro ha significado un viaje por la oscuridad en compañía de monstruos; ha traído momentos mágicos e inolvidables, experiencias dolorosas y aprendizajes que han solidificado un proyecto que es esencialmente un festival de cine hecho por y para la comunidad compuesta por un público leal y cómplice, por los cineastas y los que sueñan con hacer cine; por la prensa, los colaboradores y los patrocinadores; por las instituciones que han apostado por él; por el equipo que cada año trabaja por hacer del evento una experiencia inolvidable y por supuesto de toda la “familia macabra”.

Macabro es la experiencia de ver llegar con emoción ese momento del año en que la gente viene a ver qué traemos de nuevo, de ver la sala llena, de correr de una lado para otro, de conocer gente nueva y de saludar a los que vienen cada año, de las sesiones de preguntas y respuestas, de los invitados, de las noches de fiesta, de ver nacer nuevos  proyectos, de desveladas, desmañanadas y del ya no tengo viernes cuando está próximo el Macabro. De cuando la vida es el Macabro.

En tiempos tan complejos como los que vivimos en los cuales hemos limitado nuestras salidas al cine así como el contacto cercano con la gente, entre muchas otras cosas; la posibilidad de celebrar los veinte años del Macabro se vuelve aún más significativa y poder hacerlo en distintas pantallas se convierte en algo muy grande. El parteaguas que ha significado la pandemia en nuestra forma de relacionarnos con el cine y sus espacios ha abierto nuevas posibilidades y planteado muchas preguntas, así que este año la celebración será nuevamente una exploración, un experimento y una oportunidad para plantear nuevos caminos.

En 2001 inició mi camino con el Macabro. Desde ese momento no me ha dejado ni un solo momento, se convirtió no solo en un proyecto profesional sino en un estilo de vida. Desde entonces no volví a saber de unas vacaciones de verano, pero si puedo realizar el ritual más grande dedicado a los sueños, miedos y pesadillas que compartimos, sublimamos y enfrentamos, no necesito más luz que la de un proyecto sobre una pantalla.

¿Hacia dónde va el Macabro después de 20 años? No lo sé. Pero aquí estaré para averiguarlo.

¡Felices 20, Macabro!

Edna Campos Tenorio. Directora General y fundadora Macabro FICH