MACABRO XVII

Dicen que si bailas alrededor de una hoguera después de la medianoche durante el mes de agosto, el Macabro se materializa para protagonizar un aquelarre que se prolonga por 13 días y 13 noches en honor a los monstruos cinematográficos que llegan a las pantallas de la CDMX.

Del 21 de agosto al 2 de septiembre de 2018, el Macabro emergerá una vez más con una celebración única del cine de horror en un aquelarre que incluirá experiencias que involucran a público y especialistas en sesiones de preguntas y respuestas con invitados, clases magistrales, talleres, música, retrospectivas, homenajes y fiestas.

Este año la programación de Macabro tiene como eje central la celebración de los 40 años de Alucarda: la hija de las tinieblas, filme que llevó a su director Juan López Moctezuma a una consagración póstuma y que convirtió a la actriz Tina Romero en una de las figuras icónicas del cine de terror nacional. La celebración preparada por Macabro incluirá la edición de un libro conmemorativo y una función especial de la película.

Entre los highlights de la programación está el estreno latinoamericano de Nightmare Cinema dirigida por los maestros del terror: Alejandro Brugués, Joe Dante, Mick Garris, Ryuhei Kitamura, David Slade, así como la antología canadiense Montreal Dead End. Las secciones de competencia y muestra del festival se conformarán una vez más con la variedad del género y sus subgéneros como los filmes horror comedy: Matar a Dios y Vidar the Vampire, de Casas & Pinto y Aske Berg & Waldeland, respectivamente; la influencia del terror ochentero con el slasher Christmas Blood de Reinert Kiil, la muy extrema Trauma de Lucio A. Rojas; la brujería desde distintos puntos de vista con The Witch Files de Kyle Rankin, A mata Negra de Rodrigo Aragão, Luciferina de Gonzalo Calzada y el documental La otra magia de Leandro Bartoletti. Destacan también las mexicanas, México Bárbaro 2 y Mis demonios nunca juraron soledad.

Entre los invitados que nos visitarán este año, destaca la presencia de nuestro invitado de honor, el maestro del terror Mick Garris, quien además de impartir una master class, presentará dos clásicos de su filmografía, Sleepwalkers y Critters 2. Nos acompañarán también Fabián Forte, Gonzalo Calzada, Lucio A. Rojas, Thomas Aske Berg, JJ Webber, Viviana García Besné y los directores de México Bárbaro 2, entre otros.

Macabro es el primer festival de cine de género en México y el segundo en Latinoamérica. Fue creado como un espacio de exhibición para el cine de horror contemporáneo así como del rescate y revaloración del cine clásico y de culto, el impulso al desarrollo de la creación mexicana y latinoamericana del mismo; la revisión histórica y el apoyo al talento emergente, con un modelo de programación que ha marcado un antes y un después en la exhibición cinematográfica del cine de horror y fantástico en México.

En 17 años se ha consolidado como uno de los festivales más respetados del circuito en México y Latinoamérica. Medios internacionales como la Movie Maker Magazine en su edición de octubre de 2017, lo han incluido como uno de los 15 festivales más esperados en el mundo dentro del circuito especializado para 2018.

Bienvenidos al Aquelarre Macabro.

Edna Campos Tenorio.
Directora y Fundadora Macabro:
Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México

Macabro, un lugar dónde estar

Por Iván Farías

Ante esta andanada de festivales de todo tipo, literarios, musicales, cinematográficos, siempre me he preguntado, ¿qué es lo que hace que unos mueran y otros permanezcan? Muchas ocasiones es el tema monetario, ya que mantener un evento de este tipo es caro, mucho más de lo que piensa. Alimentar al staff, a los invitados, pagar sus honorarios, darles hospedaje, proyectar las películas, conseguir los espacios, la publicidad. El dinero es el primer tema, uno que nos hace sentir sucios, pero que sin él las cosas no serían posibles.

El segundo es el gusto por lo que sea hace, la pasión, el compromiso con el que se entrega a ese evento. Eso sin duda lo emana Edna Campos, directora de Macabro, y todo su equipo, que emisión tras emisión, y durante todo el año, trabajan para que los días que dura el festival el público disfrute de todo lo que se programa. Recuerdo una ocasión, después de una de las clausura y en plena fiesta, que me acerqué a Edna y le dije cándidamente: ahora a descansar. Ella sonriente me respondió, ahora preparar el del siguiente año. Aquí no hay vacaciones.

El tercer punto para que un Festival sobreviva, y que creo es el más importante, porque con dinero y con esfuerzo puedes mantenerlo en pie, pero sin este la gente no iría, es el crear un espacio donde se quiera estar. Macabro Festival de horror de la Ciudad de México se ha mudado de sedes, desde aquella primera función en el ya extinto cine Francia, extendiéndose, como un virus zombie, a diferentes espacios, tomando como base central la Cineteca Nacional, pero todos y cada uno de sus espacios, El cine Venustiano Carranza, El Teatro Esperanza Iris, El cine Lido, El Cinematógrafo del chopo, La casa del cine y tantos otros, no son más que habitaciones de una misma casa. La Ciudad de México es suya.

El Macabro, así llamado por nosotros, sus asiduos, es un lugar de encuentro, un sitio en donde platicar. Es un sitio en el que acabas por fraternizar con esos otros seres que durante todo el año están escondidos, y que durante ese periodo (y claro, en Día de muertos y Halloween), se dan la libertad de sacar la oscuridad que llevan dentro.

Nada como estar esperando en la fila de una función y ponerte a platicar con alguien al que acabas conocer, pero que también quiere discutir sobre la nueva película del género que está en cartelera o rememorar, por enésima ocasión, tu top ten de cintas de brujería. O que tal, durante las charlas o en la inauguración, encontrar a la distancia a amigos que no ves desde la emisión pasada, con los cuales te pones al día y te recomiendan películas, o con los cuales trazas la ruta de todo lo que verás del programa.

Este 2018 Macabro cumple ya diecisiete años de regalarnos un Halloween en verano, de darnos un pretexto para encontrarnos, para platicar con otros seres nocturnos, para sacar nuestras mejores playeras con imágenes gore, para, en pocas palabras, tener un lugar donde estar.